Con solo entrar a su habitación logró escuchar a Elizabeth toser levemente aún estando dormida, se fue acercando en su aspecto animal hasta llegar a ella. Podía percibir en ella el olor al humo y el fuerte aroma medicinal, sabía que estaba herida aunque aún no sabía la gravedad.
Se acostó con cuidado a un lado de ella y, tras volver a su aspecto normal, la abrazó pegándola a su cuerpo caliente.
Elizabeth en sueño lo sintió, se giró quedando frente a él abrazándolo con uno de sus brazos.
—Te ext