A la mañana siguiente en cuanto Elizabeth abrió sus ojos y sintió un brazo rodeándola por la cintura, recordó lo vivido la noche anterior lo que provocó que se sonrojara, jalo su mano hacia ella que estaba sobre el pecho de Estefan y se cubrió la boca. Miró a su lado para ver el perfil de quien es su esposo que aun tiene sus ojos cerrados. Aún no recuerda en qué momento su vestido fue roto en mil pedazos, no estaba lo suficientemente cuerda para asimilar lo que pasaba.
Se levantó de a poco int