Elizabeth quería decirle que se quedara pero se contuvo, se sentía tonta al pedir algo como eso después de llorar durante casi todo el viaje. Abrió la puerta de la habitación y entró en ella.
El lugar se veía en excelente estado a pesar de ser una posada y encontrarse en un pequeño pueblo, Estefan había enviado a buscar la mejor y eso era notable. La cama estaba cubierta con sábanas totalmente blancas, tenía en sus 2 ventanas cortinas del mismo color y una mesa que en el centro tenía un arregl