Antoni en el marquesado junto a su padre en el despacho de este, se encontraba un poco pensativo, no entendía cómo sus hombres no eran capaces de comunicarse con la gente del imperio vecino, aunado a eso algunos no habían regresado, por supuesto que el culpable de esto era el emperador de ese lugar.
—¿Qué te pasa? —le preguntó su padre tras el escritorio, quien se encontraba arreglando unos asuntos del marqués, este miró fijo a Antoni —¿Qué has estado haciendo? Se que has enviado a hombres fuer