Luego de algunas horas a la entrada de la mansión de Mery llegaba un carruaje del ducado. De este se bajó el duque y la duquesa, luego de recibir la nota de su hija decidieron visitar aquella mansión.
El Márquez los recibió ya que no estaba al tanto de eso. Mando a llamar a ambas chicas que estaban en la habitación esperando respuesta.
—Yo no estaba al tanto de eso, disculpe —dijo el marqués al enterarse, haciendo una reverencia.
—¿Quiere decir que su hija no se lo dijo antes?.
El duque estaba