Elizabeth, quien nunca había hecho algo como eso, se sintió como la adolescente que jamás pudo ser, estaba haciendo una travesura en compañía de su amiga.
Duele admitirlo pero le agrada Mery más de lo que quisiera, la miraba caminar delante de ella mientras reia, aunque prometió alejarlos a todos en su anterior vida, ahora no era necesario. La persona que le hacía daño ya no está.
“Parezco una niña” al pensar en esto sonrió, se sentía traviesa por primera vez y no era desagradable.
Caminaba po