Sacate de esto, chica.
En realidad quiero ver cómo me salgo de esto.
Respirando profundamente, trato de calmarme.
Me quedo quieta. Por un momento me permito disfrutar del abrazo, que se siente tan... seguro. Nunca me he sentido tan segura en mi vida. Desde el primer día que Gerard tomó mi mano y me prometió una vida mejor con una sonrisa en su rostro, nunca me sentí segura.
Él también huele bien, un aroma masculino sensual que me relaja, y su espalda es tan firme como esos deliciosos abdomin