SEBASTIÁN.
"No puedo creer que nunca me contaras nada de esto", dice Jai en voz baja.
La luz del sol brilla a través de la ventana del hospital mientras hablamos de todo. Le conté a papá lo que había pasado, pero, por supuesto, se limitó a culparme por ello.
Se supone que esta manada es mi responsabilidad y así debe ser. Es mi culpa que alguien haya podido entrar y tratar de matarla. Como Alfa, es mi trabajo mantener a todos a salvo.
"Lo sé. Y debí haberlo hecho. Fue mi error actuar tan cieg