SEBASTIÁN
Gaultier y yo nos rodeamos, ambos listos para matar.
Dos depredadores, dos Alfas, y solo uno puede ser el vencedor.
Él le da una mirada fugaz al cuerpo caído de Gerard.
‘¿Por qué la dejaste hacer eso? ¡Él estaba haciendo todo esto por un mundo mejor! ¡Un lugar mejor para todos nosotros!’, gruñe, sus ojos ardiendo con una rabia que arde más fuerte que los abismos del infierno.
‘¡No sé qué depara este mundo mejor aparte del dolor y la muerte! ¡Mira a nuestro alrededor, Gaultier! ¡¿Q