Un buen beta.
“Demasiado tarde para fingir que me importa. Necesito terminar con esto para poder ir a buscar a mi sobrino”, dice él burlonamente, inclinando la cabeza hacia un lado. La inquietud me invade y sacudo la cabeza.
No… Zaia ha llegado demasiado lejos para esto… demasiado lejos. ¡Nunca dejaré que nadie la lastime ni a los niños otra vez!
“Entonces tendré que detenerte. Hijo o no”, digo en voz baja.
“¡No me provoques!”, gruñe él mientras se precipita hacia mí, demasiado rápido para q