ZAIA
Agatha tuvo que quedar inconsciente porque se negaba a irse en silencio y hasta que no se encontraran todas las cámaras, no confiaba en que ella intentara alertar a alguien al salir, pero no me sorprendería si ya ellos se habían enterado de lo que había sucedido.
Aran y yo estamos ahora en la habitación de Agatha mientras él mira los artículos que hay por la habitación. Algunos de los cuales había ordenado a dos de mis guardias que pusieran en una caja; incluidas las tarjetas y algunas me