ZAIA
Ella no es inocente; eso lo sé más que nadie.
Desde muy joven, ella era cruel conmigo. Cuando iba a casa de papá para pasar un rato con él, ella dejaba que Annalise me pellizcara y me golpeara, luego ella me amenazaba con que me quedara callada o me decía que si le contaba a alguien, no podría venir más.
Recuerdo cómo ella tomaba las cosas que papá me compraba y se las daba a Annalise, y la única vez que me negué, ella me abofeteó.
No dije nada, pero las cosas que ella hacía a menudo se