"¡No puedo! ¡Nos matará a mí y a mi bebé!”, grita ella mientras salta, parándose y agarrándose el estómago.
“¿Qué lo hará?”.
"¡La magia!". Ella comienza a sollozar, cubriéndose la cara con las manos.
"¡Qué mentiras!", se burla alguien pero yo frunzo el ceño. Era algo que mamá había dicho...
“La magia no existe”, se burla otro de los miembros de la corte.
"Sí existe... o algunos elementos de ello...", digo en voz baja.
“Muy bien, como no puedes decirlo, será suficiente. Ha admitido haber me