La sonrisa de Atticus se desvanece y yo sonrío.
Si así es como quiere jugar, que así sea.
"Bastien, compórtate". Zaia regaña: "No es momento para comportarse como un macho".
No paso por alto los celos en los ojos de él y no puedo evitar sonreír burlonamente.
"Por ti, claro. Siempre que me correspondas". Le guiño un ojo.
Ella me mira antes de zafarse y mi mirada se clava en sus pechos.
Es preciosa... Su escote suave y flexible está a la vista. Sus pechos suplican un poco de atención y