—Pero hace dos días fuimos — dijo la joven.
Al ver que era una conversación de mujeres, Arlen se levantó y se despidió de las dos mujeres, dispuesto a emprender la huida y ser el blanco de ella.
—Si…huye, pero no vas a escapar. He conocido a un par de damas encantadoras que seguramente no podrás eludir.
—No tienes idea de lo ansioso que estoy por conocerlas. — fingió una sonrisa.
¿En serio? — preguntó emocionada.
—No madre. Fue sarcasmo. — respondió haciendo una negación con la cabeza y sin dej