Capítulo 38
Los escalofriantes gritos de Mika viajan a través del corredor, Joseph estruja su corazón en un intento por evitar entrar a la habitación y arrancarle las correas, - ¡lo tenemos ¡-, grita Nilahue, Alexander sostiene con fuerza la mano de Mika, - ¡debes ser fuerte! -, exclama.
Nilahue hace un movimiento violento contra la máquina y las luces se apagan en todo el edificio, - ¡su corazón no late! -, solloza Alexander, Joseph corre desesperado ante el sonido de las palabras y entra en l