Capítulo 37
Mika visita el lago y se sienta en la orilla, contemplando el atardecer, mirando el reflejo del solo naranja d la puesta sobre el agua. La angustia la invade sin quererlo, el recuerdo de la sensación dolorosa de conectarse a Anika le detiene a hacerlo de nuevo. Joseph se acomoda a su lado y contempla la vista con ella, - no tienes que hacerlo, siempre hay opciones -, le susurra, Mika respira profundo y encoge sus hombres, - mis opciones son limitadas -, dice decepcionada. Joseph bes