- ¡Este se vería muy bonito en la casa mami!.- Berenice arrastró a Aura para mostrarle un árbol de navidad.
- ¿Te gusta princesa?.- Alexein preguntó, mientras observaba detenidamente el objeto.
- ¡Si papi!, ¡Está precioso!.- La niña asintió entusiasta.
- Bien... Entonces lo llevamos.
- ¡Siiiii!.- El grito de la niña no se hizo esperar.
Aura frunció los labios en señal de desaprobación, pero lo único que consiguió fue que Alexein apretara sus mejillas y le diera un beso en la frente.
- No pongas