Mandy estaba muy feliz. Nunca esperó que sus padres pudieran ser realmente justos y razonables. ¡Realmente ayudaron a Harvey a conseguir otro lugar para la ceremonia!
Pronto, los dos llegaron a la entrada.
Harvey sonrió ligeramente.
Por otro lado, Mandy no podía ocultar la felicidad en su rostro.
Para ella, que sus padres pensaran en Harvey, aunque fuera un poquito, era un motivo de alegría.
Cuando Harvey y Mandy llegaron, Simón y Lilian suspiraron de alivio.
Les preocupaba que el yerno r