El rostro de Clyde Osborne se ensombreció en un instante. Apretaba los dientes mientras miraba a Harvey York con resentimiento.
Nunca esperó que Harvey pudiera señalar fácilmente tales debilidades en las artes marciales de otras personas.
Una fuerza así estaba más allá de su comprensión.
En la mente de Clyde, nadie era más fuerte que su carta de triunfo dominante, sin importar lo fuerte que era la gente en la pelea...
Pero Harvey expuso las debilidades de los representantes y les hizo temerl