¡Paf!
Justo en ese momento, Rachel, que se mantuvo en silencio durante mucho tiempo, pasó el dorso de su mano por la cara de Lydia y le dio una fuerte bofetada.
“¡Dilo una vez más! Te reto”.
“Tú...”.
Lydia estaba aterrorizada de Rachel.
La abofeteó en la cara, pero tampoco se atrevió a defenderse. Todo lo que pudo hacer fue cubrirse la cara mientras retrocedía, tambaleándose de miedo.
“¡¿Por qué no te subes al maldito cuadrilátero y te escondes también detrás de esta mujer, Harvey?!”, excl