Gritos de dolor se escucharon entonces. Todo el cuerpo de Naoto se retorcía mientras espuma blanca salía de su boca. Parecía estar sintiendo un dolor profundo, como si alguien lo hubiera apuñalado en el corazón.
El arrogante, atroz y brutal Naoto estaba en agonía.
Solo podía gritar y temblar usando lo último de su fuerza. Ni siquiera podía suplicar misericordia.
Una vista como esta era mucho peor que la muerte.
"¡Joven Amo Takei!".
"¡¿Qué está pasando aquí?!".
"¡¿Ese chico sabe brujería?!"