Elias rara vez se encargaba de algo.
Aunque era uno de los Seis Príncipes de Mordu, era el más discreto de todos.
Nadie se atrevería a interrumpirlo mientras practica ajedrez, piano, pintura o artes marciales.
Sin embargo, su teléfono sonó mientras jugaba al ajedrez. Esto era suficiente para probar que algo importante había ocurrido.
Elias se puso de pie para contestar el teléfono. Dijo con calma: "Habla".
Al escuchar el tono ligeramente descontento de Elias, la secretaria al otro lado del