Narrador
Sintiendo que en esta ocasión a quien le estallaría el corazón sería a ella, Abril tomó la mano de Dante, quien la estrujó enseguida antes de ser recibido por los médicos de la clínica en la que fue ingresado.
Su día parecía ir tan perfecto, de hecho se hallaban reunidos con un par de colegas cuando un dolor punzante opacó el buen semblante de Hackett, a quien con cierta resistencia Abril se negaba a dejar, y siendo detenida por el personal del hospital no tuvo otra salida que permiti