La cata continuó entre brindis, elogios y conversaciones de negocios. Marco permanecía junto a un importante inversionista extranjero y varios miembros del consejo directivo, completamente concentrado en una negociación que podía abrirles las puertas a nuevos mercados. Renato también participaba en la conversación, mientras los demás invitados aprovechaban el ambiente distendido para recorrer el salón.
Fue entonces cuando Antonia se acercó a su nuera con una sonrisa impecable.
—Ven conmigo, que