Al día siguiente, Adelaide despertó sobresaltada y, por instinto, buscó con la mano el lado de la cama. Las sábanas estaban frías y completamente vacías. Frunció ligeramente el ceño antes de incorporarse. Sobre la almohada encontró una pequeña nota doblada con la letra de su esposo. La tomó con cuidado y comenzó a leer.
"Te regresas con mis padres. Tengo una junta temprano en la oficina y no quise despertarte. Nos vemos en casa por la noche."
Adelaide permaneció inmóvil unos segundos, sosteni