La tarde comenzó a apagarse lentamente sobre la finca Prieto. Después del incidente en los viñedos, la tranquilidad que había reinado durante la jornada parecía haberse quedado atrás. Para los demás, lo ocurrido podía parecer simplemente un accidente acompañado de una reacción exagerada por parte de Adelaide, pero para ella aquella escena continuaba repitiéndose en su mente una y otra vez: las manos de Marco sosteniendo a Natalie, la forma en que ella se había aferrado a él y, sobre todo, la mi