Los días habían pasado, una semana para ser exactas, Isobel aún seguía con aquella pose de desolación y tristeza
La única diferencia, era que al menos ya comía, los primeros días había sido un completo desastre, Fia lucho incasablemente con ello
Con el hecho de que esta simplemente no deseaba comer, no deseaba nada más que estar en la cama, ahora estaba en la sala
Muchas veces veía televisión hasta tarde y solía relatar sobre aquellas novelas como si fuesen de verdad, como si lo que hacían los