Lo que fuera que su hijo había dicho no estaba bien. Debía de haber escuchado mal, debía de haber entendido mal sus palabras porque su hijo no podría estar más loco. Esa mujer le había dejado mal, muy mal.
— ¿Qué diablos estás diciendo? Por favor, Julio, no seas imbécil.
—Mamá, ¿no entiendes que aquella mujer que ahora mi hermano no se está presentando como su esposa es…? Mamá, el nombre de esa mujer, Teresa es la misma mujer que dio a luz a mi hijo, su nombre no es Teresa, su nombre es Merce