Ante la palabra que el lobo acababa de soltar, el equipo entero de Dante guardó silencio sin saber que hacer, pues si bien el gruñido no había sido lo suficientemente fuerte, había sido lo bastante claro para que una persona en el grupo de Loto de Luna girara la cabeza en su dirección.
Al notarlo, Lysander levantó uno de sus dedos y lo llevó a sus labios, pidiéndole a Gino que guardara silencio. Sin decir nada, Gino asintió y se acercó a Anna para intentar distraerla, pues en ese momento, Dante