Capítulo 11: Lo que es suyo.
Al escucharla llamarla, “su Luna”, Dante sintió un cosquilleo en su estómago.
“Aún no sé si deberías llamarla así”
“Dante, podré haber estado en mi mundo hace rato, pero escuché todo lo que dijiste, y estoy completamente segura de que es ella, uno no puede equivocarse con eso, confía en Damon”
Tras cortar el enlace, Dante se acercó a ella y presionó su hombro con suavidad, por su parte, Alina le dedicó una cálida sonrisa y le hizo un gesto con la cabeza para que se fuera, por lo que, sin perder