Capítulo 47: Voy a destruirlos.
Mientras que Mendel y Svein caminaban en dirección a los dominios del hechicero, en una oscura y fría celda, un hombre se paseaba lentamente por el lugar, con la mirada fija en su prisionero.
― ¿Quieres parar? Voy a vomitar ―gruñó con fastidio el prisionero
―Pensé que no ibas a hablar ―dijo el hombre deteniéndose justo frente a él
―Tenía que hacerlo, tu maldito ir y venir me estaba mareando ―
Ante sus palabras, el hombre examinó atentamente el estado de su prisionero.
Tenía la cara llena de mor