― ¿¡Qué sucede?! ―preguntó Anna sobresaltándose ante el fuerte sonido de un claxon y la brillante luz que la envolvía
Tratando de entender qué rayos estaba pasando y de descubrir dónde estaba, Anna se frotó los ojos y observó a su alrededor, suspiró aliviada cuando sus ojos se posaron finalmente en su compañero, quien estaba sentado detrás del volante del auto y le dedicaba rápidas miradas divertidas.
―Realmente tienes el sueño pesado ―dijo Dante intentando reprimir su risa ―Probé de todo para