Decidiendo ignorar a su beta y su falta de respeto, Dante cortó el enlace con él y se tomó unos instantes para hacer unos cuantos ejercicios de respiración.
¿Quiénes se creían esos dos para apostar con su intimidad?
―Luces tenso alfa ―dijo Gael, quien justo entraba a la cocina y dejaba las llaves del auto de Iva y el uniforme de Anna sobre una encimera ―De hecho, me atrevería a decir que pareces molesto ―
― ¿Debería estarlo? ―preguntó Dante con una extraña y peligrosa calma al mismo tiempo que