Capítulo 41: Romper el hechizo.
Ante las palabras de Laisha, Anna dirigió su mirada hacia Ella.
Al igual que su madre, la joven loba respiraba con dificultad, y, en su rostro, estaba dibujado el dolor y el miedo, por lo que volvió a acariciar el rostro de Ella hasta que, Maya, volvió con algunas toallas secas.
―Todo estará bien Ella, Byron es fuerte… ―sollozó Anna mientras secaba el cuerpo de su amiga
― “Señor, debemos ir a buscarlo” ―dijo Laisha con firmeza ― “Permítame ir a Arcadia, Gael es mi hermano, si lo encuentro…” ―
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