Capítulo 35: Pelear en su forma humana.
Cuando comenzaron a alejarse, Anna notó como un lobo rompía la formación y se unía a la batalla en la que los que habían estado con Lykan, se habían quedado.
―Tenemos que darnos prisa ―masculló Anna al ver que la situación en el territorio iba empeorando en lugar de mejorar
“Dante, cariño” ―lo llamó Anna tras entablar el enlace― “Voy de regreso a la mansión, me he encontrado con la gente de Zeth, ya están adentro, hemos decidido cruzar la puerta principal para avisarle a Romeo de su situación”