Capítulo 24: El Lobo Milenario.
Ante las lágrimas de su reina, Ragnar cerró los ojos y apretó la mandíbula.
Tal vez, si en lugar de obedecer a Alastor en aquel entonces le hubiera dicho al rey o a la reina lo que estaba sucediendo en las celdas, quizás las cosas habrían sido muy diferentes.
Sin embargo, él había preferido obedecer a su amigo, lo cual, actualmente, le parecía una estupidez.
En aquel entonces, ambos eran solo unos niños, sin embargo, pese a su edad, Alastor había estado soportando todo con valentía y coraje, po