Capítulo 15: Es mía.
Aprovechando que tenían el bar para ellos solos, el pequeño grupo disfrutó del lugar a sus anchas hasta que Rafael le indicó a Dante que había llegado la hora de abrir, por lo que, tras consultar su reloj, Dante dejó su vaso con vodka en la barra y se dirigió al escenario, donde Anna y Armin, cantaban una canción, o al menos, eso intentaban, pues ninguno paraba de hacerse bromas.
―Cariño, es hora, debemos ir a la casa de juntas ―dijo Dante riendo pues, gracias a su pequeña intervención, Anna se