Capítulo 14: Me fastidias.
Al ver a Armin acercarse por la parte trasera de la cabaña, Anna sonrió, sonrisa que hizo que el corazón del joven latiera con fuerza. Un latido que no pasó desapercibido para Dante, quien tuvo que reprimir su molesto gruñido debido a que llevaba al pequeño Raiko en sus brazos.
―Hola Armin ―lo saludó Anna
―H-Hola preciosa ―la saludó Armin tras aclararse la garganta, pues la joven loba, lucía preciosa
Pese a que solo llevaba el uniforme de su manada, había algo que la hacía lucir radiante
“No es