Capítulo 11: Superarlo.
Ante la sugerencia de su madre, Anna se revolvió nerviosa y evitó el contacto visual con los demás, por lo que Iva, soltó un suspiro y comenzó a acariciar su espalda, lo que relajó ligeramente a Anna.
―Vale mi niña, lo siento, ¿prefieres hacer algo en Wolfsong? ―
―Yo… No estoy segura mamá, estaba pensando algo más tranquilo aquí, en casa ―masculló la joven tomando la rebanada que Dona le extendía ―Aunque… La verdad es que hoy me gustaría ver a mi familia ―
―Lo sé mi niña, pero sabes que tu abue