Capítulo 83. Etiquetas injustas.
Arleth.
El parabrisas estalla bajo el primer impacto, cuando las grietas se expanden formando una telaraña perfecta y aparatosa.
Me quedo inmóvil viendo lo que hice.
Respirando. Mirándolo.
Se sintió… Bien.
Mucho mejor de lo que debería, por eso no hago el esfuerzo por detener el segundo golpe cuándo se desvía solo.
Después un tercero y luego otro.
Y otro. Junto a uno más.
El cristal termina explotando. Las ventanillas siguen el mismo destino cuando el metal retumba.
Las alarmas comienzan a son