Capítulo 77. Diamante especial.
Arleth.
—¿De qué hablas? —Erick arruga el entrecejo. Intento explicar, pero termino con su palma contra mi boca. —No respondas. Algo me dice que es mejor no saber —se anticipa soltándome. —¿Te llevo a la casa o…?
—Claro que a casa —exclamo con obviedad—, quiero abrazar a puro hueso y dormir.
Eleva ambas cejas, pero al cabo de quince minutos termina por dejarme en mi adorada casa. Saludo fugazmente a nuestros padres cuando corro hacia las escaleras, pero me tiran de la capucha devolviéndome a