Capítulo 51. Belleza fúlgida.
Gavrel.
Mi mirada se posa en la espalda desnuda de la mujer que tiene la pierna encima de mi abdomen.
La pierna de Arleth sigue atravesada sobre mi abdomen y su respiración golpea mi cuello con una suavidad peligrosa. Sus labios rozan mi hombro de vez en cuando, calentando la zona aún sensible de la herida que insiste en recordarme que sigo hecho de carne.
Parece que encontró un lugar cómodo en mi pecho durante la noche, porque no se ha alejado como antes.
Deslizo lentamente la mano por su c