Caminaron por la gran alfombra morada bajo la atenta mirada de todos los presentes. David estaba muy nervioso, pero irguió su postura y pasó una mano por la espalda baja de Liam, lo que le dio un poco de estabilidad. Sin embargo, al cruzar el umbral del salón, sintió como si hubiera entrado en otra dimensión. Miró a su alrededor, absorbiendo cada detalle del lugar: un espacio de lujo impresionante, diseñado para dejar sin aliento a cualquiera. El techo alto estaba adornado con candelabros de cr