En cuanto Liam leyó la frase de la tarjeta, David pudo ver cómo sus piernas vacilaron por un momento antes de que su cuerpo se tensara. Su guardaespaldas también pudo notarlo, porque de inmediato estuvo encima de él, verificando que todo estuviera bien. Liam le indicó con una señal que sí lo estaba, y el hombre de negro se alejó unos pasos a regañadientes. Todo esto lo observó David atentamente desde su escondite a unos pocos metros del lugar donde se encontraban, estratégicamente oculto en com