Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 30
—Shhhh —le indicó él— mantente callada, no vengo a hacerte daño.Ella no pudo contestar, solo temblaba sin creerle lo de que no le haría daño después de todo lo que hizo en la mansión meses atrás. Ahora sentía ser tan descuidada. Había pensado que ya estaba fuera de peligro, no estuvo atenta y por fin propició una situación como esta. Si hubiera venido acompañada, Kaito no habría tenido ocasión de retenerla.—Promete que no vas a gritar. Solo quería ver






