Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 31
Raúl entró a la oficina sin mirar a nadie. Se sentía tan avergonzado por lo sucedido en la boda de Ran y Aiko que no era capaz de levantar la cabeza. Decidió que en adelante se dedicaría solamente a sus creaciones. Trabajo y solo trabajo. Era la única cosa en la que se sentía completamente seguro de sí mismo. Las relaciones, la diversión, hacer amigos y desde luego, el amor, no se le daban bien. Ahora lo tenía más claro. Dejó su bolso sobre la mesa y salió a buscar un caf






