Pero qué tonterías estoy pensando, seguramente Deric tiene a su pareja destinada y está allá afuera, es una persona afortunada.
Aunque llevaba los ojos cerrados, supe que ya habíamos llegado a la habitación porque Robin fue la primera en gritar.
—Wow… —exclamó mirando alrededor—. Esto es… enorme.
Su mirada recorrió todo: los muebles, los detalles, la decoración… incluso la fotografía de mi familia sobre la cómoda.
—Tu habitación es increíble, Lyn. Con razón te has venido a vivir aquí y segur