La noticia de que una guerra podía estallar en cualquier momento aún no había sido anunciada al resto de la manada, pero eso no significaba que permanecieran de brazos cruzados. Desde hacía varios días, Roe había incrementado discretamente los entrenamientos de los guerreros, justificando las nuevas rutinas como una actualización de las tácticas defensivas. Solo unos cuantos conocían la verdadera razón de aquellos cambios y Graham había procurado que la información no se filtrara hasta tener la