—¿Qué pasó? —dudó Amira cerrando la puerta detrás de ella.
—¡Fue Lyn!
—¿Ya lo sabes?
—Esa maldita chismosa fue con Graham a decirle que yo intenté matarla —respiraba con tanta fuerza que apenas podía hablar—. Por poco arruina todo.
Amira caminó hasta ella y sujetó sus hombros.
—Tranquila.
—¿Cómo quieres que me tranquilice? —le cuestionó —. Esa loba solo quiere quitarme a Graham, voy a acabar con ella cuando la vea.
—No digas eso, tenemos un plan, Kassidy, por favor, tranquilizate un momento.